domingo, 30 de diciembre de 2007

Leyendas de Chile Zona sur



La campana de oro hundida en el Río Valdivia


a) Los indios al incautarse del oro en los malones, lo lanzaban a lo más profundo del río con otras muchas joyas de valor inútil para ellos, ya que este metal no les atraía porque le recordaba tan duros trabajos como sufrimientos.
Mucho oro se volcó en las primeras iglesias ricas y opulentas de esta ciudad. Una de las campanas de oro de ellas fue arrojada al río y se encuentra sumergida frente a la isla Teja y son muchos los que la oyen sonar.
b) Una campana de oro está en lo profundo del río Valdivia, frente a la isla Teja, que recuerda una tragedia que pudo suceder durante la destrucción de la ciudad por los indígenas en 1599 o en un incendio acaecido en 1910.
La campana de la iglesia profanada por los indios o las llamas, yace en el fondo del río y sus lúgubres sones se dejan oír en las noches tempestuosas, las tañen los dedos descarnados del fraile que aún la cuida.
c) Un hombre, atraído por los mágicos sones de la campana de oro, dio en situarse todas las tardes, a la puesta del sol, en el sitio donde se le supone ubicada. Al proceder así, lo llevaba la idea de oír mejor los sones de la campana, y si era posible, apoderarse de ella con el propósito de convertirse en hombre rico de la noche a la mañana.
d) Siempre salvé esa parte con toda felicidad. Y muchas veces, a la entrada del sol, llegaban a mis oídos, con toda claridad, los sones de esa campana que tiene que ser de oro por la infinita dulzura de su tono.
e) En las tardes de verano es posible escucharla, a eso de la hora de la oración. Cuando en el río se hace un silencio enorme y solemne, se oyen los sones de una música extraña y dulce. Es la campana de oro que llama a recogimiento a los pobladores misteriosos de la ciudad hundida.



Oreste Plath. Geografía del mito y la leyenda chilenos.(http://www.gobiernodechile.cl/)


La cascada del velo de la novia

En Peulla, por entre el verdor de una naturaleza lujuriante y desde gran altura, se despeña una hermosa cascada que impresiona como si fuese un velo, lo que ha determinado que se le llame Cascada El Velo de la Novia.
Los enamorados que llegan hasta aquí, deben beber tres sorbos de agua, con fe y esperanza, si quieren cambiar el idilio por el matrimonio.
Oreste Plath. Geografía del mito y la leyenda chilenos.




Peulla:Poblado localizado en la ruta que conduce al territorio argentino de San Carlos de Bariloche por el Cruce de Lagos habilitado con una adecuada infraestructura de servicios turísticos.
Cuenta con una hermosa vegetación y de vistosos atractivos naturales como la Cascada Gemelas y la Casacada de Los Novios, además de Lago Cayutué y Río Peulla.
Atracciones:Flora y fauna. Increíble paisaje.
Actividades:Hiking, treeking, pesca recreativa, observación de aves, contemplación de la flora y fauna, fotografía.
Ubicación:Décima región. Localizado a 76 kilómetros al este de Puerto Varas y a 96 kilómetros al noreste de Puerto Montt.(http://www.visitchile.com/)




sábado, 29 de diciembre de 2007

Leyendas de Chile Zona central



El encanto de la campana


En remotos siglos, el cono del cerro de La Campana era un promontorio o peñasco reluciente de oro y pedrerías, codiciado por una nación extranjera y valerosa, que vino a conquistarlo. Pero los machis, o brujos del lugar, resolvieron burlar la codicia de los forasteros, disponiendo que en una noche cayera sobre el cerro una espesa capa de granito que ocultó sus codiciados tesoros.
Han pasado los años y muchos son los mortales que buscan las riquezas entre las rocas del misterioso cono, pero los machis de La Campana tienen afilados los puñales con que quitarán la vida al que rompa el encantamiento de La Campana.
Oreste Plath. Geografía del mito y la leyenda chilenos.(http://www.gobiernodechile.cl/)


Cueva del Chivato

Una de las tantas Cuevas del Chivato existió al pie de un cerro de la ciudad de Valparaíso, y dicen que era honda como la eternidad. Esta cueva estaba situada en el centro de la población. Los habitantes de Valparaíso sabían que había dado a la cueva su nombre y mucha celebridad cierto chivato monstruoso que, por la noche, salía de ella para atrapar a cuantos por ahí pasaban. Era fama que nadie podía resistir a las fuerzas hercúleas de aquel feroz animal y que todos los que caían en sus cuernos eran zampuzados en los antros de la cueva, donde los volvía Imbunches si no querían correr ciertos riesgos para llegar a desencantar a una muchacha que el chivo tenía embrujada en lo más apartado de su vivienda.
Los que se arriesgaban a correr aquellos peligros tenían que combatir primero con una sierpe que se les subía por las piernas y se les enroscaba en la cintura, en los brazos y la garganta, y los besaba en la boca; después tenían que habérselas con una tropa de carneros que los topaban atajándoles el paso, hasta rendirlos, y si triunfaban en esta prueba, tenían que atravesar por entre cuervos que les sacaban los ojos, por entre soldados que les pinchaban. De consiguiente, ninguno acababa la tarea y todos se declaraban vencidos antes de llegar a penetrar en el encanto. Entonces no les quedaba más arbitrio para conservar la vida, que dejarse imbunchar, y resignarse a vivir para siempre como súbditos del famoso chivato, que dominaba allí con voluntad soberana y absoluta.
Lo cierto es que nadie volvía de la Cueva a contar lo que acontecía, y que casi no había familia que no lamentara la pérdida de algún pariente en la Cueva, ni madre que no llorase a un hijito robado y vuelto imbunche por el chivato, pues es de saber que éste no se limitaba a conquistar vasallos entre los transeúntes, sino que se extendía hasta robarse todos los niños malparados que encontraba en la ciudad.
Oreste Plath. Folclor chileno.(http://www.gobiernodechile.cl/)


Chon–Chon

Cuando los pobladores de la zona central de Chile escuchan unos gritos persistentes cuyo sonido es algo así como: tué, tué, significa que el Chon-Chon (o Chonchón) ha salido a anunciar que alguien se va a morir. Esta tenebrosa criatura es una cabeza humana desde la cual nacen unas enormes orejas que usa como alas para volar.
El Chon-Chon revolotea alrededor de la habitación de los enfermos, luchando contra el espíritu de estos y, si logra obtener la victoria, succiona la sangre de los pacientes.
Se dice que los chonchones son brujos o gente que sabe mucho de brujería, que después de aplicarse ciertos tipos de cremas en la garganta, salen a volar con solo la cabeza alada, dejando el cuerpo en la casa. Al momento de comenzar el vuelo dicen: Sin Dios ni Santa María.
Para espantarlos se rezan las Doce Palabras Redobladas; la Magnífica o esta oración: San Cipriano va para arriba, San Cipriano va para abajo, sosteniendo una vela de buen morir. Con esta oración el Chon-Chon cae al suelo.
Otro método para ahuyentar al Chon-Chon es echar sal al fuego de la cocina; extender un chaleco o decirle: pasa, Chon-Chon, tu camino, o vuelve mañana por sal. Al día siguiente, alguien se presentará a pedir sal y por ningún motivo hay que negársela.
Para hacerlo caer se hace en el suelo la firma de Salomón, en forma de estrella de cinco puntas, y se clava en el centro un cuchillo con la punta dirigida hacia el Chon-Chon. Al pasar, este se precipita hacia abajo y queda ensartado en el cuchillo, de donde se lo toma para luego ser quemado.
También se dice que otros brujos dan caza a este horroroso monstruo, con el objeto de crear poderosos conjuros, que después utilizan en sus diferentes hechizos.(http://www.gobiernodechile.cl/)

Leyendas de Chile Zona norte


La niña de mis ojos

Una princesa incaica que comenzó a enceguecer fue traída a una laguna enclavada entre los cordones cordilleranos que bajan por los Andes hasta la Pampa del Tamarugal, a tres mil metros, donde se sumergió en sus aguas por varias veces. Al poco, notó que recuperaba la vista y los descendientes del Inca llamaron al lugar Mamiña, que quiere decir, La niña de mis ojos.
Y Mamiña, durante años, vio llegar caravanas incaicas con el propósito exclusivo de encontrar alivio y remedio en sus aguas.




Oreste Plath. Geografía del mito y la leyenda chilenos.(http://www.gobiernodechile.cl/)




Por qué el Tacora se apagó

Las aguas del mar de Arica eran las predilectas de uno de los incas más famosos del Perú. Todos los años bajaba a la playa rodeado de un séquito cortesano, celebrándose con tal motivo fiestas interminables. Las mujeres más hermosas y divinas se deleitaban en las tranquilas y tibias aguas del puerto, y eran tan bellas, que las sirenas les tenían envidia y celos. Seres marinos acudían también a admirar corte tan vistosa y feliz.
En una de aquellas noches de orgía y de locura, sirenas y caballos marinos formaron tal alboroto con las olas, que éstas crecieron y se extendieron en tal forma que arrasaron con inca, doncellas y cautivas. Desde entonces el Tacora apagó sus fuegos. Miles de aves aparecieron en los aires a contemplar desde arriba una corte tan brillante sepultada en el fondo del mar.




Oreste Plath. Geografía del mito y la leyenda chilenos.(http://www.gobiernodechile.cl/)




La leyenda de los Payachatas

Hace mucho tiempo, convivían en los valles del norte dos pueblos enemigos, cuya existencia transcurría entre crudas luchas motivadas por el dominio de las tierras. Un día, dos jóvenes, el príncipe y la princesa de estas comunidades, se conocieron y se enamoraron profundamente. Su amor fue rechazado duramente por ambos pueblos y los ancianos de cada tribu aconsejaron a los jóvenes que lo mejor era que se separaran. Pero, ante la negativa de éstos, decidieron sacrificarlos para impedir que estuvieran juntos.
La naturaleza se entristeció tanto que no pudo aguantar el llanto. Mientras la naturaleza volcaba su fuerza para que los poblados cambiaran de actitud, ellos realizaban toda clase de artilugios para romper con el amor de los jóvenes. Tan inútiles resultaron los esfuerzos, que los sacerdotes decidieron sacrificarlos para que nunca llegaran a estar juntos. En una noche oscura y sin luna los príncipes fueron asesinados.
La fuerza de la naturaleza se hizo presente, llovió y llovió por días y noches. Las lluvias, cada vez más intensas, fueron acompañadas de truenos y relámpagos que asolaron la región.
Las dos tribus desaparecieron, producto de las inundaciones y en lugar de ellas aparecieron dos hermosos lagos por donde se ha visto pasar en pequeñas canoas a los dos príncipes finalmente juntos.
Los lagos creados por las intensas lluvias son el Chungará y el Cota-Cotani.
La naturaleza no contenta con este homenaje, puso en el lugar de las tumbas de los jóvenes dos volcanes: El Parinacota y el Pomerame.



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