sábado, 29 de diciembre de 2007

Leyendas de Chile Zona norte


La niña de mis ojos

Una princesa incaica que comenzó a enceguecer fue traída a una laguna enclavada entre los cordones cordilleranos que bajan por los Andes hasta la Pampa del Tamarugal, a tres mil metros, donde se sumergió en sus aguas por varias veces. Al poco, notó que recuperaba la vista y los descendientes del Inca llamaron al lugar Mamiña, que quiere decir, La niña de mis ojos.
Y Mamiña, durante años, vio llegar caravanas incaicas con el propósito exclusivo de encontrar alivio y remedio en sus aguas.




Oreste Plath. Geografía del mito y la leyenda chilenos.(http://www.gobiernodechile.cl/)




Por qué el Tacora se apagó

Las aguas del mar de Arica eran las predilectas de uno de los incas más famosos del Perú. Todos los años bajaba a la playa rodeado de un séquito cortesano, celebrándose con tal motivo fiestas interminables. Las mujeres más hermosas y divinas se deleitaban en las tranquilas y tibias aguas del puerto, y eran tan bellas, que las sirenas les tenían envidia y celos. Seres marinos acudían también a admirar corte tan vistosa y feliz.
En una de aquellas noches de orgía y de locura, sirenas y caballos marinos formaron tal alboroto con las olas, que éstas crecieron y se extendieron en tal forma que arrasaron con inca, doncellas y cautivas. Desde entonces el Tacora apagó sus fuegos. Miles de aves aparecieron en los aires a contemplar desde arriba una corte tan brillante sepultada en el fondo del mar.




Oreste Plath. Geografía del mito y la leyenda chilenos.(http://www.gobiernodechile.cl/)




La leyenda de los Payachatas

Hace mucho tiempo, convivían en los valles del norte dos pueblos enemigos, cuya existencia transcurría entre crudas luchas motivadas por el dominio de las tierras. Un día, dos jóvenes, el príncipe y la princesa de estas comunidades, se conocieron y se enamoraron profundamente. Su amor fue rechazado duramente por ambos pueblos y los ancianos de cada tribu aconsejaron a los jóvenes que lo mejor era que se separaran. Pero, ante la negativa de éstos, decidieron sacrificarlos para impedir que estuvieran juntos.
La naturaleza se entristeció tanto que no pudo aguantar el llanto. Mientras la naturaleza volcaba su fuerza para que los poblados cambiaran de actitud, ellos realizaban toda clase de artilugios para romper con el amor de los jóvenes. Tan inútiles resultaron los esfuerzos, que los sacerdotes decidieron sacrificarlos para que nunca llegaran a estar juntos. En una noche oscura y sin luna los príncipes fueron asesinados.
La fuerza de la naturaleza se hizo presente, llovió y llovió por días y noches. Las lluvias, cada vez más intensas, fueron acompañadas de truenos y relámpagos que asolaron la región.
Las dos tribus desaparecieron, producto de las inundaciones y en lugar de ellas aparecieron dos hermosos lagos por donde se ha visto pasar en pequeñas canoas a los dos príncipes finalmente juntos.
Los lagos creados por las intensas lluvias son el Chungará y el Cota-Cotani.
La naturaleza no contenta con este homenaje, puso en el lugar de las tumbas de los jóvenes dos volcanes: El Parinacota y el Pomerame.



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